Momento para contarte quién soy.

Allá voy…

Soy Susana Sanchis

Tengo 44 años y ahora mismo vivo en Valencia. He vuelto a la «terreta» después de vivir 18 años en Barcelona, ciudad donde continúo ofreciendo masajes una semana al mes.

 
Volver a la «meua terreta» me hace mucha ilusión. Traer el Masaje Californiano a Valencia, todavía más. Pero ¡eh!, gente de Barcelona, no me voy del todo, una semana al mes me tienes allí.
 
Digamos que desde los 17 años, estoy sumergida en esta profesión. Primero como voluntaria, luego como Educadora Social y actualmente, como terapeuta Gestalt Corporal especializada en Masaje Californiano.
 

Debido a la mala relación que tenía con mi madre, empecé a conocerme a través de diferentes cursos y formaciones, pues me sentía inquieta e intranquila.

Era una relación fría, con conversaciones escasas y las que teníamos acababan en discusión.

Mi madre pocas veces me acompañó y apoyó en lo que era importante para mí.

Viví una adolescencia complicada en algunos momentos y amargada en ocasiones por las reglas y normas de mi madre. Me enfadé muchas veces con ella por su rigidez e incomprensión hacia mí.

Al tiempo y después de varias formaciones, me di cuenta de que yo también tenía una parte rígida que había creado para vencer la incomprensión y las discusiones con mi madre.

Fue a través de la terapia Gestalt donde comencé a mirarme con honestidad, a comprender mis reacciones y a reconocer mis propias formas de actuar.

Pude ver que ella no era la única responsable de que sucedieran ciertas cosas en mi camino.

Una de esas responsables también era yo, así que me tocó poner los pies en la tierra y mirar con otros ojos a mi madre.

Tomando otra perspectiva en mi vida empecé a hacer pequeños cambios personales para iniciar y seguir con una nueva visión, aceptando el pasado y viviendo el presente. Aceptando a mi madre y aceptándome a mí. 

Ahora vivo más tranquila y en paz conmigo misma y con mi madre.

Icono flor

Bien. 

No sé si te has quedado con el dato, pero un poco más arriba te explicaba que fue la mala relación que tenía con mi madre la que me empujó a conocerme a través de diferentes cursos y formaciones.

Y sí, tuve mi momento de “cursitis”.

Curso para mejorar mis relaciones, curso para saber gestionar el conflicto…cursos por aquí y cursos por allá.

Hasta que me saturé.

Curiosa yo por saber más en esto de las relaciones humanas, me adentré en el maravilloso mundo del autoconocimiento. Y, ¡tela marinera!

 A veces siento, que vivía más tranquila antes de autoconocerme tanto. 

Me tomé un tiempo para decidir hacía donde quería ir con todo este nuevo movimiento interno y me centré en formaciones más concretas.

Aquí empezó todo lo que tiene que ver con el trabajo corporal.

Realicé diferentes formaciones para acompañar a mi cuerpo a liberar traumas y tensiones acumuladas durante mi intensa vida.

Tras estas formaciones me liberé de capas y capas de “gritos” silenciados y situaciones que no me dejaban avanzar en mi camino.

Todo un trabajazo corporal.

¡Qué sabio es mi cuerpo! y ¡qué dura he sido yo con él! (cuando digo con él, es conmigo misma)

Después de varias formaciones que me indicaban claramente que lo que a mí me hacía bien era el contacto afectivo-emocional, busqué formaciones en dónde el contacto fuese la herramienta principal.

Y me encontré con el ¡Masaje Californiano!

Fue directo al corazón

Tacto consciente y respeto, la fórmula indicada para redondear mi trayectoria de formaciones como Terapeuta Corporal.

A través del masaje californiano he podido aflojar todavía más mi cuerpo, he conectado conmigo misma desde un lugar en donde a veces no hay explicación para lo que me estaba sucediendo y he liberado experiencias y traumas que conscientemente no había sido capaz de procesar.

Con todo esto te cuento que, si quieres que el cuerpo te de lo que realmente necesitas, es muy importante que puedas tomarte el tiempo para escucharlo, respetar lo que le suceda y sostenerlo con compasión y amor.

 Escucha, respeto, tiempo y sostén. 

Esto necesité para aceptar el pasado y vivir el presente.

Si quieres que te acompañe, puedo hacerlo de diferentes formas:

La primera, una puerta de entrada enorme, agradable y de conexión profunda: el masaje californiano.
Sesiones individuales donde integro presencia, escucha, sostén y gozo, creando un espacio para habitar tu cuerpo y reconectar contigo mismo.

También podemos trabajar cositas, a un ritmo tranquilo y profundizando todo lo que tú necesites, en mi formato grupal: los talleres.


Son espacios en los que vas a poder explorar, aprender y conectar con tu cuerpo, con gozo, juego y placer, descubriendo tu propio ritmo, tu presencia y tu capacidad de escucha hacia ti y hacia los demás.

Además, ofrezco formaciones en masaje californiano en Valencia. Suscríbete al final de todo de esta página para no perderte nada.

Masaje californiano

Talleres grupales

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Mi propuesta es sencilla:

Te envio un correo cada 3 meses con información y recursos para sentirte mejor. 

Pero antes de que te apuntes, deja que te haga una advertencia: Vas a recibir anécdotas que tienen que ver con el cuerpo y las emociones, y de las que puedes sacar tus propias conclusiones. Te recuerdo que me gusta cuidarte, y dirigirme a ti en confianza.

También voy a explicarte las posibilidades de mis terapias y de vez en cuando pienso ofrecerte algún regalillo chulo (que no voy a ofrecer en ningún otro sitio).

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