Susana Sanchis

Como ya te comenté anteriormente, la risa aumenta tu estado de ánimo y te hace sentir alegre. La risa es un buen desestresante, te aleja de la ansiedad, te ayuda a disminuir la ira y te aleja de la tristeza y depresión.

A nivel físico, fortalece los músculos de la cara y del abdomen. Vamos que, como puedes leer tiene muchos beneficios interesantes.

Esta vez te propongo un ejercicio que puedes hacer a solas o en compañía en tu casa. No te hace falta ningún material, imagino que en algún lugar de tu casa tendrás un espejo, (si no es así, no importa, te puedes imaginar que estas delante de uno). Si lo haces con alguien, os situáis uno enfrente del otro.

 

¡Pues vamos allá!

 

  • Sitúate delante del espejo con ojos abiertos.
  • Pies a la altura de la cadera y hombros y rodillas flexionadas. Siente que tu pelvis y cadera están sueltas y se mueven con facilidad.
  • Haz tres respiraciones profundas.
  • Ahora coges aire, estira los brazos hacia arriba, ponte de puntillas, aguantas todo lo que puedas y cuando no puedas más, sueltas el aire dejando caer cabeza y brazos hacía adelante, y balanceas los brazos y cabeza. (repítelo 3 veces)
  • En la misma posición, muévete desde las rodillas, como si fueses un muelle, y empieza a emitir algún sonido, sin pensar.
  • A continuación, mírate fijamente al espejo y empiezas a hacerte muecas con la cara y vas añadiendo partes de tu cuerpo. No pienses mucho, dale rienda suelta a tu imaginación y voz.
  • Si estás acompañado, el ejercicio es el mismo, pero en vez de mirarte en un espejo, te miras con la otra/s personas que están contigo.
  • Sobre todo, ¡disfrútate!

 

¿Me cuentas si te ha servido y qué te ha aportado?

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

¿Te atreves a estimular tu risa desde casa? Leer más »

terapia online

“Juntos, pero solos” y ahora “Solos, pero juntos”

Así introdujo David Picó (@terapiadospsicólogos) su conferencia virtual sobre cómo hacer terapia Gestalt online.

Actualmente, estamos viviendo en un mundo en el que hemos estado juntos, pero a la vez solos, porque la tecnología, en general nos ha atrapado. Y justo ahora, viviendo este momento de confinamiento, muchos nos encontramos solos, pero juntos gracias a la tecnología. Impresionante, ¿verdad?

Con esto me uno a estar contigo a través de la pantalla para realizar terapia online y explorar esta nueva manera de hacer y trabajar.

Os cuento que he tenido resistencias para hacer terapia online. Vengo del mundo de la Gestalt y me encanta el contacto, es por eso que no concebía en mí, realizar terapia online. Mi herramienta de trabajo principal es el cuerpo, como ya sabéis.

Al final me atrevo a probar las sesiones online y flexibilizar mis resistencias. Por un lado, por petición de alguna de mis clientas y por otro lado por la situación en la que estamos. Me atrevo, pero no sin antes haberme informado previamente y participado en la reunión de Zoom de las manos de David Picó, en dónde nos dio “tips” de cómo hacer terapia Gestalt online.

Así, que si crees que necesitas acompañamiento terapéutico por la situación en la que te encuentras actualmente, puedes ponerte en contacto conmigo y hablamos para saber si te puedo acompañar en lo que necesitas.

No es lo mismo, pero sí se puede. Hacer terapia online tiene sus ventajas.

¿Te apetece saber cuáles son? Contacta conmigo.

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

Terapia online Leer más »

La silla vacía - terapia gestalt

La silla vacía es la técnica por excelencia de la Gestalt, es una técnica vivencial.

La silla vacía la creó el psicólogo Fritz Perls para integrar en la vida de las personas que van a terapia cuestiones no resueltas, ya sean personas o situaciones.

Es decir, trata de reproducir un encuentro con una situación o persona con el objetivo de dialogar con ella y contactar emocionalmente con el suceso, pudiendo aceptar la situación y darle una conclusión.

Por ejemplo, si necesitas trabajar la despedida de tu padre, porque murió y no estuviste, y esto te incomoda, pues la silla vacía es una buena técnica para ello. Colocamos una silla o unos cojines en los que “sentarás” imaginariamente a tu padre, y podrás decirle, aquello que no pudiste en vida, por las cuestiones que sean. Es una manera simbólica, en este caso de trabajar un cierre y despedida.

Acompañarte con esta técnica facilita que puedas conectar con la experiencia a nivel emocional y corporal. Es decir, puedas expresar lo que en vida no pudiste. A veces, en una despedida por muerte, no puedes llorar, porque en esos momentos tienes que hacerte la fuerte, y al utilizar esta técnica, te permite hacerlo.

También es una manera para que tomes conciencia de todo el suceso. Hay muertes inesperadas que hacen que no seas del todo consciente de lo ocurrido.

Es muy positiva para restablecer tranquilidad en ti, pues le das voz a cuestiones y emociones de tu interior que necesitan ser liberadas y escuchadas.

Y, sobre todo, es muy útil, para que puedas poner punto y final a esta situación inconclusa, en este caso, despedirte de tu padre. Pero también podría usarse para otras situaciones, como hablar con tu juez interior, hablar con tu parte que no se motiva, hablar con la ansiedad, hablar con alguna persona con la que estas enfadada, hablar con la decisión que quieres tomar…

 

Utilizar la técnica de la silla vacía en una sesión, conlleva acompañar con presencia utilizando los cinco sentidos a la vez, para escuchar y observar con atención a la persona sosteniendo así, todo lo que le vaya sucediendo.

Acompañar con presencia, señalo, es una premisa de la Gestalt.

 

Si quieres saber más de mí, te invito a que contactes conmigo mediante el formulario de aquí abajo. 

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

La silla vacía Leer más »

Masaje Californiano

El masaje Californiano es un masaje sensitivo que te invita a viajar al maravilloso mundo de las sensaciones en dónde intención y presencia van unidas para que la ola del masaje te envuelva con suavidad y fuerza.

A mí me gusta decir que es como una ola de mar, en donde hay movimientos largos y profundos, como también movimientos intensos y suaves.

Para mí es entrar en una meditación conjunta, es decir, contigo. Inicio el masaje centrándome en mí, para ponerme a tu servicio. Mi movimiento corporal es fluido y emerge de mi centro, de mi hara, (el centro “Hara” se ubica de 2 a 4 dedos debajo del ombligo y a unos 3 cm de profundidad. Es el lugar donde se acumulan nuestras reservas de energía vital. Es el punto desde donde se genera el movimiento y su control.  Por tanto, participa de manera muy importante en el mantenimiento de la salud y el bienestar.), desde ahí, pongo mi atención para escuchar tu cuerpo y tu necesidad.

 

Utilizo aceite corporal natural, para realizar los movimientos con mayor facilidad. El aceite me ayuda a deslizar mis manos sobre tu cuerpo más amablemente. Tengo mi propio ritual para iniciar una sesión, aceites esenciales también forman parte de mi ritual y masajes.

Cuando recibes un masaje californiano, estás en la camilla, sin ropa y con una sábana por encima. Siempre cubriendo las partes íntimas, y aquellas partes del cuerpo que en ese momento no trabajo.

Durante el masaje se te pueden despertar emociones dormidas, o reconocidas para ti, ¡bienvenidas! sean todas. Yo te acompaño a transitarlas en el momento presente, durante el masaje.

El masaje californiano, es un masaje que te acompaña a sentir y conectar con tu cuerpo, poniendo consciencia y atención plena en él. Un masaje que te regala el sentir del placer de ser tocado con ternura y presencia.

 

¿Ganas de recibir uno?

Pídeme cita respondiendo al formulario que hay justo aquí debajo. 

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

¿Cómo se trabaja el Masaje Californiano? Leer más »

Trabajo Corporal Integrativo

Después de realizar el postgrado de TCI, Trabajo Corporal Integrativo, me llevo escucha y conciencia corporal. Además de una gran caja de herramientas para trabajar y conectar con el cuerpo desde diferentes miradas profesionales.

Reconozco mi cuerpo, mi casa, si mi casa está mal, o algo no funciona, significa que algo en mi cuerpo está sucediendo. Paro y me escucho. ¿Qué necesito?, ¿Qué está ocurriendo en mí vida en estos momentos?, me hago preguntas varias, para llegar al “kit de la cuestión”. Al escucharme, puedo hacerme cargo, es entonces que me respeto, respeto mi cuerpo, respeto mi casa.

Parece sencillo, pero a veces no lo es tanto. Hablar y escuchar a nuestro cuerpo no es algo habitual. Con la formación, recibí diferentes herramientas de trabajo que me ayudaron poco a poco a descubrir, que mi cuerpo es mi casa, y si no la cuido y limpio yo, nadie lo va a hacer por mí.

Escucharme, también es reconocerme, hacerme visible, y aceptarme tal cual soy.

TCI, me aportó herramientas de uso personal, y de uso profesional, es decir, herramientas que también utilizo en mis talleres grupales. A través del cuerpo, llegamos a lugares profundos de un@ mism@. Mover el cuerpo mientras nos miramos, no es fácil para tod@s, aunque a primeras sea una propuesta sencilla, pues “pasan cosas”.

En mis talleres utilizo propuestas de la formación, además de otras que voy experimentando yo misma, me gusta crear y explorar nuevos retos, en relación al bienestar, cuerpo y crecimiento personal.

Te Invito a que curiosees un poquito más sobre el movimiento expresivo contactando conmigo.

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

Escucha y Conciencia Corporal Leer más »

terapia gestalt

Adentrarme en el maravilloso mundo de la Gestalt, fue todo un trabajazo personal. Llegué a ella por mi relación amor-odio hacia/con mi madre. Nunca antes había ido a un psicólogo o terapeuta.

Inicié en el 2012, muy precavida y con las cosas claras de que mi objetivo era saber el motivo de esta relación. Me zambullí en la búsqueda, y además de encontrar respuestas a lo que andaba buscando me encontré con otras cosas, que me vinieron así, ¡pam!!  el famoso “darse cuenta”, del cual ya hablé hace unos días. Darme cuenta de mi responsabilidad en esta relación amor/odio, hizo dar un giro importante en mí y mis relaciones en general y por supuesto en la relación con mi madre.

 

Estudiar terapia Gestalt para mí fue un entrar a algo desconocido (pensándome yo que sí conocía), desnudarme ante todos y volver a vestirme con algo nuevo para salir al exterior desde mi esencia más pura. Fue responsabilizarme de mis propios actos, conocer mis maneras de funcionar y aceptarme tal y como soy, y desde la aceptación vino más luz en mi camino.

A nivel profesional, trabajar desde la Gestalt me aporta confianza en mí misma. La Gestalt es una terapia vivencial, en donde se siguen unas ciertas pautas y la intuición y confianza de una misma para acompañar a la persona con lo que trae ese día a explorar en la sesión. La terapia Gestalt, tiene ciertas herramientas para trabajar y proponer a la persona en terapia individual. La herramienta estrella es la de la “silla vacía”. Que ya daré detalles otro día.

Cuando estoy delante de un cliente, escucho su necesidad y desde su necesidad yo le puedo proponer algún ejercicio, o simplemente escucho. Muchas personas solo necesitan ser escuchadas, otras simplemente no hacer nada, es decir parar.

 

Me gusta estar al servicio de la otra persona desde este trato vivencial, desde la terapia  Gestalt.

Si resuenas con esto que escribo y te interesa profundizar y explorar un poco más, contacta conmigo (tienes un formulario justo aquí debajo). 

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

¿Qué me llevó a iniciarme en la terapia Gestalt? Leer más »

Acompañamiento Individual-Susana Sanchis

Acompañarte a subir tu propia montaña


¿Te acuerdas de que hace unos días te contaba que hacer terapia es como subir una montaña?
Y que subir montañas no lo hace cualquiera.

El camino no siempre es fácil, ni estable, ni cómodo. Subir hasta la cima tiene sus dificultades y solo tú puedes afrontarlas, porque tú decides hasta dónde quieres llegar. Al fin y al cabo, eres la única persona responsable de tu vida.

Eso mismo ocurre con la terapia.
Por eso digo muchas veces que ir a terapia es de valientes.

Cuando una persona llega a terapia, en ocasiones espera que yo le solucione la vida rápidamente. Pero ni rápidamente, ni solucionarte la vida. No tengo magia para hacerlo, ni soy la responsable de tu vida.

Mi responsabilidad contigo es otra: acompañarte en la subida de tu montaña.

Estar a tu lado tanto en los tramos más empinados como en los más llevaderos, aportándote herramientas, perspectiva y conocimiento para que avances al ritmo que realmente necesites y quieras, sin juicios y con amabilidad.

Ir a terapia no es que alguien te arregle la vida. Es decidir responsabilizarte de ella.

Cuando iniciamos un proceso terapéutico por la necesidad que sea —por ejemplo, sentirte escuchado para desahogarte, atravesar una ruptura de pareja, resolver un asunto pendiente con tu madre o empezar a darle forma a un nuevo rumbo en tu vida—, a menudo aparecen otros temas que también necesitan ser mirados.

Te pongo un ejemplo.

Una persona llega a terapia porque tiene problemas con una compañera de trabajo. Le altera, le pone de “mala leche” y necesita encontrar una solución a ese malvivir. Durante las sesiones vamos viendo que ese tipo de relación que le despierta tanta rabia se repite en distintos momentos de su vida.

Vamos explorando otras situaciones y relaciones… hasta que llegamos al kit de la cuestión: una gestalt inconclusa, una herida que sigue abierta. En este caso, la “mala leche” no tiene tanto que ver con su compañera de trabajo, sino con algo más profundo: su relación con su madre.

Cuando aparece ese darse cuenta, se abre una nueva posibilidad de trabajo.
Siempre, claro, si la persona quiere responsabilizarse también de ese tema.

Con esto no quiero decir que no existan personas que nos saquen de quicio. Claro que existen. Nuestros queridos “espejitos”, que aparecen en nuestra vida por alguna razón… pero eso lo dejamos para otro día.

Ir a terapia significa responsabilizarte de lo que te pasa y de cómo lo haces.

También implica cuidar el compromiso con el proceso. Con la persona que tienes delante —tu terapeuta— hay un acuerdo. Estar a tu servicio no significa dejar a la terapeuta preparada con su mochila en la falda de la montaña si decides no subir el día pactado. Si algo cambia, hazte responsable y comunícalo.

Por mi parte, te ofrezco un espacio seguro de escucha y confianza para acompañarte en la necesidad que tengas en este momento de tu vida.

Porque sí:
ir a terapia es de valientes.
Y subir montañas… no lo hace cualquiera.

Si sientes que necesitas a alguien con un poco más de perspectiva, un buen mapa del territorio y una brújula, aquí me tienes.

Con ganas de escucharte y acompañarte.

A veces subir la montaña solo se hace muy cuesta arriba. Si sientes que necesitas acompañamiento, aquí tienes un espacio donde hacerlo con calma, escucha y respeto.


noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

Ir a Terapia es de Valientes Leer más »

Darse cuenta

– Cuéntame que quieres trabajar hoy.

– No soporto a mi coordinador. Me suele dejar en evidencia delante de mis compañeros.

– ¿Qué te pasa a ti cuando lees o escuchas esa “regañina”?

– Me enfada y tengo ganas de proclamar bien alto que este coordinador, está aquí porque yo le recomendé y yo le instruí en cómo tenía que hacer su trabajo, (aprieta mandíbula).

¿Qué te está pasando?

– Que me molesta, que sea mi coordinador, yo también estoy preparado para ser coordinador, yo estoy antes que él aquí.

– ¿Te propusieron a ti ser coordinador?

– No, yo les dije que no quería serlo y automáticamente me dijeron que no habían pensado en mí, (el cliente se emociona y respira, y…)

 

Como terapeuta, sigo mi sesión entrando en esta sensación corporal, y le voy haciendo conectar con esa emoción que le está tocando algo que de momento no identifica…al rato de explorar…

 

– ¡¡Ay!! ¡No!! (con cara de asombro) Lo que me pasa es que mi coordinador, ya no me tiene en cuenta, ya no me necesita, ya sabe hacer su trabajo y eso me enfada.

– ¿Qué te enfada?

– Que ya no me necesita, y yo podría estar en ese puesto

– En otras palabras…

Me acabo de dar cuenta que vivo mi vida compitiendo

– ¿Compitiendo?

– Sí, para que se me vea, yo también soy bueno en mi trabajo, y en realidad si quería el puesto de coordinador en el trabajo. (se enfada consigo mismo, y a la vez se ríe…darse cuenta de su competitividad no le ha gustado…se le mueven otras emociones)

 

“Darse cuenta” es poner conciencia en aquello que también somos, además de ser un buen “trabajador”, como en el caso del ejemplo.

 

Si quieres vivir con más conciencia, puedes reservar tu cita para terapia individual en el formulario de aquí abajo. 

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

Darse cuenta, ¡¡ups!! Leer más »

Taller de risoterapia

Te explico cómo llegué hasta aquí y qué impacto tiene en los talleres a los que te invito a venir.

El cuerpo que habito guarda emociones y sensaciones que a través de las herramientas que he ido adquiriendo he podido aceptar y transformar. Herramientas sencillas como el baile, el movimiento y expresión corporal. Más tarde, incluyo el movimiento lúdico, el juego, al cual le tenía resistencias. No concebía el juego como herramienta de cambio y bienestar. 

Y os cuento que, mi experiencia fue muy transformadora

Jugar sin límites, ni juicios, moverme sintiendo cada parte de mi cuerpo, exponerme a situaciones absurdas, me ayudó a soltarme y dejar a tras resistencias y tonterías. 

Me acompañó a tener más confianza y seguridad conmigo misma. Estar por mí, poner el foco en mí y no tanto a lo de afuera. Y todo esto lo quiero compartir contigo a través de los talleres de risoterapia que facilito.

noun-leaves-1494181-602F7B

¿Necesitas ayuda?

Venga, escríbeme y reserva tu hora.

 Y yo, te acompaño a vivir tu vida con mayor conexión y plenitud, siendo TÚ la persona protagonista de tu vida. 

 

¿Qué te llevas de un taller de Risoterapia? Leer más »

Scroll al inicio